martes, 20 de noviembre de 2012

De vuelta.


Esperé mucho tiempo para no volver, siguiendo una senda que creo correcta. Veo la intangible resistencia de mi alma al más allá, a lo desconocido, a lo incontrolable, a algo que es inevitable.

Entonces contra el viento y la marea me embarco en este juego de destellos, recuperando tesoros que alguna vez escondí, liberando la verdadera esencia de mi alma la cual ya creí muerta; siendo que alguna vez me dedique a asesinar mis realidades por los giros amargos que me dio la vida.

Es tonto verse cayendo y no levantarse, escondiendo en aguas destiladas todas las penas y pesares y convertirse en un monstruo del cual uno prometió nunca ser. Es la realidad a la que me afrontó ¿En qué clase de ser me he convertido?

Si en un momento de reflexión miro hacia atrás encuentro muchas cosas que pasaron y no dijeron adiós. Siento el tacto de los que se fueron y se desvanecieron detrás de una cortina de humo, a lo que siempre habrá la respuesta de que muchos de estos encuentros de hoy en día se irán desvaneciendo como una colilla de cigarrillo.

Mi pluma ahora está empolvada, desecha y marchita. La falta de trazos la han dejado así. El kilometraje siguió su curso sin que las historias fueran reveladas; solo queda ahora un hombre más viejo frente al espejo pidiéndole al cielo que no fuese demasiado tarde para volver a coger el camino olvidado.

Otra vez me declaro en el juego, mis actos son testigos que hablo enserio. Levanto anclas y contra viento y marea, haré que mi pluma nunca se quede seca. Gracias a la sirena que me hizo prohibirme el tesoro de la pluma, ahora que lo he superado veo un metal más fuerte en el mango.

lunes, 15 de octubre de 2012

Debo ser sincero.

Debo ser sincero, creo que lo merezco y debe ser ahora.
No se que va a pasar con mi futuro, ahora tengo claro que no se que sera conmigo. 
Tengo pocas cosas claras en este momento como que algún día pagaré impuestos, seré un profesional y tendré que encontrarme con muchos obstáculos.
Algún día fui un romántico empedernido, escribía poemas que salían de momento. Alcancé a escribir una o dos canciones que por el paso del tiempo y de la practica se me han olvidado. Todo esto se ha marchado por cosas que sean mejor queden en el pasado.  
Ahora la parte sería. Como se que nadie va a volver a leer este blog a menos que haga publicidad hablaré sin rodeos. Todo esto va para ti, si para ti y tus hermosos ojos.

Me enamoré en un momento de nuestras vidas en el cual todo entró como un balde de agua fría  nos enteramos de verdades de la noche a la mañana y todo cambió al instante. Yo en mi ser digo que cambio para bien. 
Pero conforme a lo que pasa hoy lo único que quiero es poder enamorarte como se debe. Intentando a un acierto y a un error en lo que parece ser un juego por tu corazón. 
Se que nuestros caminos se encontraron por algo...siempre es así. Ahora mas que nunca te pido perdón por tal vez no llegar a tiempo ni decir las cosas en su momento, ahora que tengo la oportunidad me encuentro con miedo de volver a terminar sin ti, repitiendo un circulo vicioso en el cual termino sin ti.
No soy un poeta empedernido que con sonetos demuestra sus emociones y se exalta de sus escritos.
Se que soy una persona con demasiados defectos y paranoias.
Algo en mi todavía me dice que nuestros caminos pueden seguir juntos, de la forma que yo espero. 
Algo en mi me dice que te amaré a pesar de los hecho, de la brisa y del infierno.
Algo en mi me grita y me exige estar contigo, así la gente diga que puede estar bien o mal, lo que me importa es mi opinión y mas aun la tuya.
Se que esto lo escribí después de que te dedicaran un lindo poema y me siento a la deriva salvando algo que quiero salvar y conservar por mucho tiempo.

Debo ser sincero, lo merezco.
No quiero perder la oportunidad de estar en un mundo sin ti.

martes, 19 de junio de 2012

Ya me dijeron.

Ya me dijeron que no se escribir textos concisos, por ende no soy un escritor…porque si lo fuera, sería patético y me moriría de hambre.
Ya descubrí que no se citar un textos dentro de otros textos. Así que para los ensayos ya estoy un poco colgado. Simplemente no puedo dejar de hablar de mí cuando escribo, como obviamente se puede notar tan solo en lo que llevo de texto.
Con el punto anterior vienen dos cosas. La primera es que necesito salir más a conocer otro tipo de cosas y así dejar un poco mi persona como tal en los textos, quizás algún día pueda ponerme otro nombre y que nadie se dé cuenta que no soy yo. Lo segundo es que una vez me dijeron que hablar de uno mismo,  exaltando los defectos, no es la conciencia de querer mejorar sino un grave caso de egocentrismo.
Pero bueno que se le puede hacer siendo que descubro cosas que no me gusta descubrir, pero al parecer es necesario.
Ya me dijeron que tengo problemas con el alcohol, siendo que al parecer creo que digo encontrar la solución a mis problemas.
Ya leí que la carrera en la que estoy estudiando me va a dar mas problemas que soluciones, siendo que hay muchos allá afuera que quieren lo mismo que yo; los hay mejores y los hay peores pero tienen rosca.
Ya caí en cuenta de mi situación como persona, siendo que soy persona como tal
Ya me dijeron que no tengo una linealidad narrativa y que mis textos no se entienden, además que otra persona me dijo que mi forma de tildar y poner signos de puntuación son del asco.
Ahora es que todos me dicen la mano de defectos en mi escritura, y claro dieron resultados con el peor bloqueo de mi vida, pero no importa sigo escribiendo.
Se supone que todo texto tiene una finalidad, si es una historia tiene que haber un giro dramático, además de un final contundente el cual poder dejar al lector con una buena sensación de…no se ojos, lectura, mentalidad ahh me confundo con esto.
Pero bueno así es la vida, más si es la vida en las letras. Nadie dijo que sea fácil ni mucho menos que sea gratuita.
Ahora estoy en este momento pensando que escribir, y para rellenar texto solo pongo este texto carente de sentido a lo que he venido diciendo en este escrito.
Me pongo a pensar este texto solo es un pequeño mugre de editorial en una molécula de tinta de alguna letra de lo que es el libro de la vida, o el libro de los textos.
Ya me dirán que me equivoque en alguna parte del texto, que me faltó una tilde o quien quita que me sobró una.
Pero si en todo esto que pasa o pasara, sigo escribiendo y viviendo. Pues habré logrado una independencia o un logro o algo, si logro algo me sentiré conforme, para así poder pasar a lograr más cosas y sucesivamente hasta que muera.
Insisto solo tengo un pequeño bache en mi vida.
También leí que muchos escritores tienen gatos o tenían porque ya están muertos, los escritores o los gatos da igual. Porque los gatos expresan lo que es un escritor, un ser solitario e independiente que por más que lo amaestren no estará del todo amaestrado. Y vaya sorpresa yo no tengo un gato, así que me falta uno para pretender ser un escritor con todas las de la ley.
Querido lector, si llego hasta esta parte del texto esperando alguna otra sorpresa sobre mi o sobre el cosmos pues… creo que no se logró nada. Sigue la misma quietud y la percepción de la vida no dio ningún giro.
Ya me dirán que sirvo o no para esto, pero ya que, lo hago sin la intención de ganarme algún premio, todo lo que se hace debe ser por pasión a lo que se hace.
Con la frase anterior me di cuenta que caigo en redundancias.
Pero bueno, ya me dije que debí escribir esto, debí expresarme y debí prestarle más atención a las clases de español en el colegio.
Cordial saludo a las tildes que maté.

lunes, 20 de febrero de 2012

Aquí vamos otra vez.

Aquí vamos otra vez… este es el quinto o sexto café al cual la invito a salir, siempre en una cafetería o bar diferente ya que me gusta la variedad y los buenos lugares; ella nunca escoge, así que me doy el lujo de probar en diferentes sitios. ¿Para qué? Tal vez un sitio diferente me de alguna oportunidad diferente, mejor que la anterior.

Esta vez es carlota, pero eso nunca importa ya que puede ser María, Beatriz, Alejandra o cualquier mujer a la que me haya dignado a hablarle. Siempre pide lo mismo un cappuccino, habla casi siempre del mismo tema, variando uno que otro detalle dependiendo de cómo le fue en el día, nada fuera de lo habitual. En esta ocasión es pelirroja; es un color bastante atractivo para una mujer, pero al mismo tiempo es una señal de cuidado, por algo es de color rojo.

Abre la boca una y otra vez, articulando palabra tras palabra formando una cadena que tiene un tema, para ser sincero no se de lo que habla solo me parecen balbuceos, me concentro en otro tipo de cosas, como el perfume que usa el día de hoy, sus labios carnosos que se mueven, o los ojos concentrados en mi, por lo menos creo que es en mi. Todo esto se vuelve un juego que me ha salido bastante complicado desde las últimas veces. La miras directamente a los ojos, cuentas uno que otro chiste flojo con respecto a tu persona, tratas de tener un contacto físico desesperado así sea un roce de su mano con la tuya, ella bebe su café, habla un poco más, te dedicas a seguir el hilo conductor de la conversación, hablan durante horas, ríe, sonríe, reflexiona; al final ambos se dan cuenta de que paso el tiempo, cada uno paga su respectiva cuenta (esto varía dependiendo de cuanto te gusta la chica, ya que podrías pagar diez mil rondas de café, solo para tener una oportunidad con ella) se despiden cordialmente prometiendo una próxima salida y fin de la historia, todo este proceso con lo que parece ser una erección eterna, nada cómoda a decir verdad.

Si alguna vez algún mortal se ha llegado a confesar, nunca he sido yo. Termino por recalcar detalles poco convencionales para una cita y así distraer mi frustración que aumenta. Como por ejemplo, cuantas bolsas de azúcar esta encima de la mesa, cuantas parejas entraron después que tu, que canciones ponen en el bar y mencionar si repiten alguna. Poco hablo, ellas toman la conversación, soy su fiel confesionario portátil lleno de cafeína.

Todo esto se repite tantas veces, que se convierte en rutina, una y otra vez esperando algo que nunca llegara, si fuera algo más arriesgado de pronto conseguiría algo, pero no, esta tarde me dedico a fingir que escucho.

Su cabello se mece conforme cada diminuto movimiento, su nariz tiene un pequeño tick con cada risa que saca. Hoy se puso el perfume con esencia a fresa, lo cual indica que es una fecha especial. La llaman al celular antes de que pueda decirle algo sugestivo, siempre trato de imaginar al que la llama muerto por lo que me hace.
Si hubiera justicia divina me hubiera revolcado con ella hace siglos, tener una especie de final feliz.

Nada queda excepto que termine su llamada para que pueda seguir con su confesión de amigos, saco un cigarrillo para morir más rápido de esta horrible terapia, y justo cuando lo enciendo ella cuelga y vuelve a empezar este patético intento de cita romántica casual.

Ella me dice que no fume, por fin un motivo para que hablemos de mí, por consiguiente de alguna forma transformarlo en nosotros y así tener mi oportunidad de oro.
Trato de formar alguna respuesta astuta que me haga quedar como un caballero; algo como “por ti lo dejaría” o “si tanto insistes pues quítamelo para que no fume” ese tipo de frases con un contenido subliminal potente (en este caso potente se cambiaría por la palabra “obvio”) 
Así de esa forma puede captar la indirecta, ya que ¡¡por el amor de Dios!! Es una mujer que ya está en la universidad, no debería quedarle difícil este tipo de cosas, le deben pasar todo el tiempo con tipos más desesperados que yo.

Es curioso que uno como hombre sumergido en una sociedad como la de hoy, para intentar se caballero se reduzcan las malas palabras, como si de tabú se tratase. A sabiendas que muchos de los hombres a los cuales se les podrían llamar chicos malos son todo lo contrario a mí y les va muy bien.
Yo no puedo ser como los otros, me digo que debería cambiar, pero así estaría solo uniéndome a un sistema al cual no pertenezco y termino peor de cómo empecé; solo busco a una chica que me valore por como soy realmente.

Mientras todo pasa por mi mente, ella sugiere que hablemos de mí, ya que no quiere aburrirme contándome todo de ella. Me pregunta de mi familia, mi estudio, el perro que se murió hace 2 años y ella no se ha dado cuenta, o la novia que toda mujer debe preguntar al hombre si tiene o no. Preguntas corteses para personas cualesquiera. Mis entrañas me duelen, quieren explotar; me muevo un poco para bajar la presión a mi erección eterna que para este punto lo único que ha cambiado es que cada vez la siento más.

Si me concentro en otras cosas tal vez pase ¿Qué película están dando en el cine? ¿Cuánto debo pagar en mi próxima cuenta del agua? ¿Hay leche en la nevera? Pero nada, nada parece hacer que mejore, solo recalco la realidad en la que me encuentro y que ella está enfrente mío.
Solución fácil: ir al baño. No se le niega a nadie, te pone en contacto con tu parte humana que todos tenemos.
Me levanto como puedo y pregunto despreocupadamente donde queda el baño.

Ahí en ese pequeño cubículo que no alcanza el metro cuadrado, el cual huele a una combinación de mierda con desinfectante. Me encuentro yo pensando en un resumen de la jornada, recriminándome a mí mismo por lo que no he hecho y debería hacer. Me lleno de coraje mientras mis entrañas se vacían. Coraje que pierde efecto con tocar nuevamente el asiento tibio donde estaba sentado antes. Sigue acá bella como siempre.

Una entrevista de trabajo no debe ser tan dura como esto. Mis manos me sudan ya que acabe de ver el contenido de mi pocillo del café, vi la cantidad de café equivalente a mis posibilidades con esta chica. Es decir 0, nada. Lo único que falta es la despedida y un aviso que diga juego terminado (game over) y la pregunta ¿desea volver a intentarlo? Para saber que la respuesta es sí, pero la realidad es que jamás volverá a pasar de la misma manera.

El beso de despedida en mi mejilla no es tan áspero como creía, es suave y gentil mientras ella se aleja sonriente.
Yo sigo con las ganas, mi erección eterna no baja, es más me recrimina. De esa forma doy paso a la resignación post cita de no haber hecho lo que quería. No hay regla que valga, ni cliché de película para solucionar lo que no hice. Por más que valla corriendo detrás de ella para confesar lo que siento, no me convertirá en un héroe de película.

Sigo en la realidad…y no sé en que falle.

Este es el octavo o noveno café al cual la invito a salir, siempre en una cafetería o bar diferente ya que me gusta la variedad y los bueno lugares.

Esta vez es Adriana, pero eso no importa ya que podría ser Carlota, María, Beatriz, Alejandra o cualquier mujer a la cual me haya dignado de invitarle un café. Espero que sea diferente ya que en mi estrategia cambio el lugar, lo que me desconcierta esta vez es que no articula palabra alguna, ni huele a alguna fruta en particular.

Tal vez esta vez el resultado varié… ya que se me están acabando los lugares nuevos que yo ya no haya visitado.