sábado, 24 de septiembre de 2011

Erase una vez en un fin de semana muy largo.

Vuelvo nuevamente escribiendo, en una noche de sábado hermosamente encerrado. no fue papá, no fue mamá, fueron 6 profesores los que me decidieron atar. mucho que escribir, lo mismo que leer...el pequeño matthew se encuentra entre la espada y la pared. 
cualquier error o confusión mandara al carajo mis notas sin descaro. he de hacerlas lentamente pero me detengo a escribirle a un blog sin gente. No hay perros que tareas coman ni huracanes que me salven de una mala nota, sera trasnochar editando vídeos y tareas que no realice en el pasado.

¿Y ahora que? el segundero no para, ni descansa simplemente avanza. Avanza, avanza, avanza y yo me envejezco frente a una pantalla....
No todo es malo--dice el pequeño matthew.-- he estado editando y al perro he bajado, no hay mas mugre en la loza y hoy he cocinado (en realidad se me quemo parte de la comida) solo falta una buena estrella, un café que me recargue y un cigarrillo que me calme.

Ya no hay miedo, ni horror. inventare excusas que me salven mi pescuezo y así evitare el trabajo fatigante....un plan macabro ideado por un prospecto de vago.

y en la noche antes del parcial una cana me saldrá por no haber leído lo que un viejo dijo, con un tick maldito y un termo escondido, me preparare para el suicidio.

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